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21 enero, 2019En estas fechas los olivos duermen. Es una forma de hablar, naturalmente. Todos sabemos que los árboles no duermen como lo hacemos nosotros. Pero es una imagen que nos sirve para explicar lo que está ocurriendo en el olivar con la parada invernal.
Se trata en el fondo de un mecanismo de defensa. El olivo habita en latitudes cuyo clima no es tan extremo como en otras regiones más septentrionales. Es en la cuenca mediterránea donde es más abundante. Pero también se pueden dar aquí condiciones que ponen a prueba la resistencia de todos los seres vivos. Por eso, cuando los días se acortan y las temperaturas bajan, los olivos bajan su actividad vegetativa hasta el punto de que llega a pararse la circulación de la savia.
Es un momento de reposo. De un merecido descanso después de haber entregado el fruto de un año de esfuerzo. En estas condiciones, los olivos pueden soportar temperaturas de hasta -12° C. Pero sólo de manera puntual. En inviernos especialmente fríos, en los que se han llegado a alcanzar estas temperaturas, e incluso más bajas, y de manera repetitiva o prolongada, las consecuencias han sido catastróficas. Fue especialmente dañino el invierno de 2005 que terminó con arranques de olivos en amplias zonas de la provincia de Jaén.
Otros aspectos importantes de esta parada invernal
Sin llegar a esos extremos, el frío invernal es también necesario para que los árboles puedan orientar el crecimiento de sus yemas y prepararse para una buena floración. Todo en su justa medida contribuye al objetivo: obtener el mejor aceite de oliva virgen extra de cultivo ecológico.
Nosotros, en el Olivar del Lentisquillo, ya hemos completado las labores de la recolección y también la poda. Este año nos limitamos solo a una limpieza de ramas dañadas y chupones, ya que el año pasado hicimos una poda más fuerte y este año no toca.
Aprovecharemos este momento parta tomar muestras de suelo y de hojas y evaluar así el estado del olivar en general. Dependiendo de la abundancia de la última cosecha, así será la cantidad de nutrientes que haya que reponer. Veremos sobre todo los nutrientes principales, N, P, K . De paso echaremos también un vistazo al estado de los micronutrientes que como ya hemos visto anteriormente, son igualmente importantes.
Todo esto nos va a indicar qué debemos aportar para que los árboles comiencen el nuevo ciclo vegetativo en las mejores condiciones. De nuevo, estamos al principio de la carrera y casi a punto de que se de el pistoletazo de salida. Así que tenemos que estar preparados.